• Lunes, 30 Noviembre 2020

Arnedo Arena; objetivo, reducir al máximo los contagios

Corridas, novilladas, conciertos, partidos de futbol sala… el Arnedo Arena suma a su impresionante currículum desde que se inaugurase hace diez años un acto más: un cribado dirigido para la población arnedana. Con su verde característico, a lo largo de la mañana ha visto como más de 300 personas han pasado por allí para hacerse un test de antígenos que consiga plasmar una foto fija de la pandemia en el  municipio. Los capotes y las manoletinas se han cambiado por EPIS y calzas, las monteras por mascarillas y pantallas…

A las puertas del coso arnedano no se ve demasiada afluencia. Protección Civil está a las puertas, también algunos agentes de la policía local, pero las filas que aún recuerdan muchos de cuando José Tomás toreó en la plaza arnedana no se vieron esta mañana. “Vamos aprendiendo”, decían los sanitarios que se encontraban allí. No se podían repetir las largas colas de Alfaro, el caos de Rincón de Soto o las horas de espera de Logroño. Por eso las citas iban más pautadas. Dos horas para poder acudir, diez minutos de media para hacerse el test y luego poco más de una hora en recibir el resultado. “No es que no haya filas porque la gente no está viniendo; no las hay porque hemos intentado controlar más la llegada de personas para que no se acumulen en las afueras”, dicen.

Sylvia Vaquero,  directora de Enfermería del Hospital Fundación de Calahorra lo coordinaba todo. Ocho mesas: dos para dar los datos, cuatro donde poder hacerse el test y otras dos para realizar el análisis que determinaba si eras positivo o no. “Hemos calculados hacer unas 330 pruebas al día durante toda la semana”, comentaba mientras recordaba la casuística de los test de antígenos. “Hay que recordar que el test de antígenos no es tan fiable como una PCR, este test sólo da positivo cuando estás en los cinco días de mayor activación del virus y si la carga vírica es suficiente”, comentaba explicando que dar negativo no quiere decir no tener el virus y pidiendo máxima precaución a sus vecinos. Esta vez la enfermera arnedana jugaba en casa. “Hay que tener mucho cuidado porque el virus no sabemos donde está y lo podemos pillar donde menos lo esperamos”, decía.

Con ella vamos haciendo el recorrido mesa por mesa. Llegamos a la última y un pitido nos llama la atención. Cada bandeja con las pruebas tiene un reloj cronómetro. “La prueba tiene que leerse entre los 15 y 20 minutos, si lo haces antes o después el resultado no vale para nada”, nos cuenta. En 17 minutos están puestos todos los relojes. En cuanto el pitido suena, sabemos el resultado. En caso de dar positivo, se activa el protocolo, a lo largo de la mañana empieza el trabajo de los rastreadores para buscar los contactos cercanos, mandarles hacer una PCR y activar el confinamiento. Los sanitarios reiteran a todo el mundo las recomendaciones.

El cribado está dirigido a los dos ratios de población que, según los datos recopilados estas semanas, están dando más positivos en el municipio. Pero vemos como gente fuera de esas franjas de edad también pasan por la toma de muestra nasofaríngea. Al final si un arnedano quiere poner su granito de arena puede pasarse por allí a hacerse la prueba, aunque no haya recibido SMS. Nadie se lo niega. “De momento no estamos viendo demasiada positividad pero vuelvo a recordar que esta prueba sólo es definitiva si das positivo”, reitera.

Muchos jóvenes y también algunos mayores van pasando poco a poco por el coso arnedano. “Es la cuarta prueba que me tengo que hacer”, dice una de estas jóvenes arnedanas. La joven ha tenido que pasar ya por varias cuarentenas. “En mi clase de Logroño ha habido ya seis positivos desde que comenzamos el curso y sólo te confinan si estás al lado suyo, delante o detrás en clase, y ya me ha tocado dos veces”. Otra fue por síntomas que resultó dar positivo. Fue hace unas semanas, aún así ha querido colaborar con las pruebas que estos días se están haciendo en su municipio. “Le llegó el mensaje al móvil de mi padre para mi y no me lo pensé, hay que colaborar”, dice.

También pasan por allí varios hosteleros. Con ganas de empezar a trabajar reconocen que la única forma de salir adelante en todo esto es cumplir y colaborar en este tipo de pruebas. Uno de ellos es Demetrio Dominguez. “El momento es muy complicado”, nos dice. “Al tema económico además se suma el factor psicológico que está empezando a pasar factura”, resume. Él intenta hacerse pruebas de forma semanal, por los trabajadores, por los clientes, por la familia…

Javier García y su mano derecha, el concejal Raúl Domínguez, se dan una vuelta por el dispositivo. Todo se ha preparado para que sea lo más cómodo posible hacerse la prueba. “Hay que bajar la curva como sea”, comenta confiado en que el mayor control policial y este cribado dirigido sean determinantes para controlar la situación en el municipio. Si no es así es posible que se amplíen las medidas, incluso que se puedan tomar algunas más drásticas. El municipio lleva más de un mes con las incidencias acumuladas muy altas, es mucha gente ya la que se ha contagiado estos días y varios han tenido que ser hospitalizados, otros han tenido aún menos suerte y ya no están. La situación no puede seguir así más tiempo y para ello el Arnedo Arena seguirá haciendo pruebas durante los próximos días. El dispositivo de hoy terminaba a las 14 horas pero seguirá de lunes a viernes de 9 a 13.30 horas y de 16 a 20.30 horas. Objetivo: parar los contagios.