• Jueves, 27 Febrero 2020

Así sí!

Quizás porque llevábamos dos partidos fuera de casa y había ganas de fútbol, quizás porque el rival era extremadamente superior, quizás porque se conjuraron todos los astros… pero ayer La Planilla vivió un partido de los que afición y jugadores necesitaban. Uno de esos que te reconcilian con el equipo, que son los de dentro pero también los de fuera.

Entrábamos en La Planilla con la sensación de que era el día en el que iban a cambiar las cosas. “Son muy buenos, hay jugadores de Segunda A y de Primera pero el fútbol es fútbol y salimos a darlo todo”, nos decía el míster minutos antes del pitido inicial. Se les veía sólo ya en el calentamiento. Y las cosas no cambiaron con el inicio del partido. La Cultural s un equipazo y sólo con trabajo, trabajo y trabajo podía sacarse adelante el partido. Todo el mundo era consciente.

Los rojillos contaban con cuatro ¡cuatro! bajas de las que se suelen notar. Zabal, Cristian, Joserra y Morgado pero los que salieron en sus puestos lo hicieron bien, a pesar del acoso y derribo de los castellanos que lo intentaron de todas las maneras.

Dos momentos son claves en el partido. Primero el penalti, Gorka lo paró y seguir con el marcador a cero en esos minutos ya era un logro para el equipo rojillo. Una tabla de salvación. Destacar el partido de dos de los habituales. Goñi que se dejó la piel en el centro del campo y Yasín… “¡Qué bueno es!”, nos decían desde la grada los aficionados. Tampoco hay que olvidar el trabajo del resto porque el partido se sacó adelante gracias al pico y la pala.

En el descanso cambio. Sito se va, entra Márquez. Intuimos que el defensa rojillo no salió de inicio porque los dos laterales derechos (tanto Yasín como él) llevaban cuatro tarjetas pero no había opción dejar a Sito en el campo de pareja con uno de los mejores jugadores de la Cultura y con una tarjeta podía dejar al equipo con diez.

En el minuto 61 llegaba otro de los momentos claves. la expulsión de Gudiño. Muy tonta, pero es que no siempre las tonterías van a ser nuestras. Y llegó el gol cuatro minutos más tarde. De la única jugada trenzada del equipo, de uno de los pocos acercamientos a puerta con peligro. Chaco estuvo atento y logro batir al meta leonés.

Aún quedaba mucho trabajo por hacer. Había que mantener el resultado. Se iba acercando el minuto 85 y La Planilla no dejaba de animar, de dar aliento a sus jugadores. Todos pensando en esos últimos minutos que tanto daño están haciendo al equipo últimamente. “Si los partidos tuviesen 80 minutos… estábamos ahí arriba”, nos decía Miguel Angel Marín López antes de empezar el partido. Pero esta vez no. Esta vez se pudo cantar el chorra, pudieron llegar las fotos en Instagram con el +3 y todos contentos a casa. Con tres puntos que saben a gloria, con un equipo que compite especialmente bien con los equipos grandes, con una afición volcada y con la meta puesta en que haya muchos más +3 que ya nos estábamos cansando de los empates.

 

P.D. Da gusto ver a la afición como este domingo en La Planilla. Pegada a la banda. Empujando a sus jugadores. Así, sí.

 

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