• Jueves, 22 Agosto 2019

El niño en el bautizo, la novia en la boda y…

Teníamos spoiler antes de entrar hoy en el Parlamento de La Rioja. No había acuerdo. El gobierno regional seguirá en interinidad a lo largo de este caluroso verano, con todo lo que eso conlleva. Pero merecía la pena estar allí por muchos motivos. Porque nada es igual cuando uno ve, con sus propios ojos, lo que está pasando en esta pequeña tierra, una tierra que no se merece pasar por esto. Qué razón lleva el arnedano Pablo Simón cuando dice eso de que nos hemos convertido en rehenes y que nunca ha importando tanto La Rioja y tan poco los riojanos.

Era la una y todas sus señorías estaban sentadas en su escaño. Todas no. Raquel Romero, diputada por Podemos (lo de Unidas Podemos ha pasado a mejor vida en La Rioja) entraba tarde. Gustándose a sí misma, esperando el foco de todos los medios que plagaban un edificio que hoy ha visto como se consumaba la no investidura de la socialista Concha Andreu. Como la novia que llega tarde al enlace esperando a que todos los invitados la vean entrar. Se sabía protagonista y aún así el saber estar brilló por su ausencia. Continuas risas desde su escaño escuchando a Concha Andreu y sin dejar de mirar al móvil mientras hablaba Raúl Díaz, portavoz socialista, que hablaba para ella, nombrándola directamente y que no conseguía recibir a cambio ni una sola mirada ni un solo resquicio de que le importase un pimiento (como diría Pedro Sanz) lo que tenía que decirle.

Teníamos spoiler. Sabíamos que no habría acuerdo. Pero había que estar. Porque a veces lo que se ve y se siente alrededor es lo que te da las claves de lo que se está escenificando dentro. Patxi López, sentado muy cerquita de Maria Antonia San Felipe, debía estar alucinando con todo lo que pasaba a escasos metros de él. Todos alucinaban, nadie se lo podía creer. Caras serias, muy serias en Ciudadanos. Caras serias, muy serias en el Partido Popular. Y mientras Raquel Romero regalando sonrisas, sintiéndose ofendida con los tímidos abucheos que recibía y mirando el móvil. Quizás porque sea incapaz de mirar a los riojanos a la cara para decirles que tendrán que esperar unas semanas más, quién sabe si unos meses más, para tener un nuevo gobierno. O que en el peor de los casos tendrán que ir a unas nuevas elecciones. Mientras, sus bases, sus propias bases, emitían un duro comunicado en el que la organización califica de ‘espectáculo circense’ la actuación de la parlamentaria Raquel Romero, aseguran que no se ha respetado la voluntad de las bases y avalan todo ello con un centenar de firmas. “Si vamos a unas nuevas elecciones, Podemos desaparece de La Rioja pero ellos no se dan cuenta”, decían la mayoría de los que estaban por allí.

 

Concha Andreu tomaba la palabra. Poco más había que decir después de dos días de debate (lunes y martes) y un sin fin de declaraciones a los medios de comunicación regionales y nacionales. “Las he mirado a los ojos (a Raquel Romero y a Nazaret Martín) y les he dicho la cantidad de cosas que podían hacer con las viceconsejerías que se les proponían (Igualdad y Reto demográfico) y con la Dirección General de Vivienda”, decía por la mañana al salir de una negociación matinal que se vio truncada a los pocos minutos de empezar.

Después llegaba el turno de Raquel Romero. Que venía a decir lo mismo que el pasado martes. No quieren ser la muleta morada del PSOE quieren estar en el Gobierno y con consejerías (en plural) ya no dice ni dos, ni tres, ni treinta, solo remarca esa ‘s’. Quiere que Concha Andreu sea presidenta de los riojanos pero no así.

El momento de coherencia de la mañana llegaba con Henar Moreno. Nuevamente brillante en la ejecución de su discurso. La diputada por Izquierda Unida fue dura con su socia de coalición hasta hace unos días. “La señora Romero ha decidido traicionar a las miles de personas que decidieron tomar las plazas y las calles para recuperar la democracia, para decirles a los políticos que así no, que no íbamos a seguir sufriendo nosotros la consecuencia de una crisis que no habíamos generado. El partido político que dijo representarles, en boca de la señora Romero, ha decidido traicionarles por unas consejerías y una entrada en un Gobierno que no sabemos para quién ni para qué”. Aplausos infinitos. La más aplaudida de la mañana logroñesa, fue  la primera en poner negro sobre blanco el sentimiento de traición que sienten buena parte de los votantes de la coalición, de buena parte de esa masa social que se ilusionó con el nacimiento de los de Pablo Iglesias y que en La Rioja, hoy han entendido que la política es política, da igual vieja que nueva.

 

 

Los discursos de los portavoces de Ciudadanos y Partido Popular fueron correctos. Defendiendo su voto. No. No quieren un gobierno de “radicales”. Y es comprensible. Ellos defienden lo suyo. Como todos.

Terminaba el Pleno con los votos y con la explicación de que ahora hay dos meses para poder presentar candidatos a la investidura… Si no elecciones. Otra vez. Una vez más. Unas elecciones que pueden no interesarle a nadie. Ni al PSOE, ni a Podemos, ni a Izquierda Unida, ni siquiera al PP o a Ciudadanos. Los riojanos no entienden que votar no sirva para nada y muchos se quedarían en casa esta vez.

Después de las declaraciones de los portavoces a los medios de comunicación llegaba el momento de los corrillos. Raúl Díaz con algunos periodistas que volvía a repetir, una y otra vez, que en las negociaciones Podemos no había querido hablar en ningún momento de programas, “solo de asientos”, ante la asombrada mirada de un Patxi López que debía alucinar con todo lo que estaba pasando en La Rioja. Nacho Pérez con Rodolfo, el marido de Concha Andreu, intentando prever si un acuerdo en Madrid podría cambiar el cerramiento de Podemos en La Rioja. Y la mayoría intuyendo lo que parece ser una realidad. “Estos van por libre”. Mientras los hombres de negro, esos que han llegado para negociar desde Castilla La Mancha, pululando entre los corrillos. Escuchando a hurtadillas las conversaciones de unos y otros, entrando y saliendo del Parlamento. Como Pedro por su casa.

 

 

Incluso hubo grabaciones de conversaciones privadas. Paco Ocón y Germán Cantabrana hablaban cuando se han dado cuenta de que una persona les estaba grabando la conversación. Los alcaldes de Arnedo y Arnedillo estaban cerca. “Es gente de Podemos de Herce”, decía uno de ellos y Germán se acercaba hasta la policía nacional para advertirles de lo ocurrido que salían detrás del ‘grabador furtivo’.

Todo un despropósito, de principio a fin. Una escenificación de chiste si no fuese por lo que nos jugamos en La Rioja con todo esto. Hay dos meses, sí. Pero las negociaciones están tan manoseadas que parece difícil llegar a un acuerdo. La prensa, esperando hasta las tres de la tarde a que saliese Raquel Romero del Parlamento, conjeturaba sobre las posibilidades. ¿Un referéndum entre las bases riojanas? ¿La posible dimisión de Raquel Romero? ¿Qué el PSOE termine cediendo ante Podemos? ¿Que Podemos lo haga ante el PSOE? ¿La posible abstención de uno de los otros dos grupos? ¿Volver a pasar por las urnas? Nadie, ni los protagonistas, son capaces de ver el futuro. Mientras, los riojanos seguimos trabajando, en el campo, en las fábricas, en los comercios y pensando que La Rioja merece mucho más que estar dirigida por los egos de algunos. Quizás haya investidura antes de septiembre o quizás llegue con la vendimia. LO único que sabemos es que, de nuevo, un 18 de julio ha sido un día triste para La Rioja.

 

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