• Jueves, 19 Septiembre 2019

Cuando no perder… es demasiado poco

 

Hay veces que el silencio es la mejor manera de demostrar lo vivido. Así estaba la sala de prensa tras el derbi. Silencio. Ni mu. Ni palabra. Ni una pizquita. Los periodistas, que tan charlatanes somos habitualmente, mudos. Y es que, a veces, no perder no es suficiente. O eso al menos sentían la mayoría de los aficionados rojillos que se iban de La Planilla con la sensación de oportunidad perdida. Y cuando se empata en un derbi, en casa, con la afición volcada y con oportunidad de haber ganado… pues poco queda que decir.

La UDL no dio sensación de equipo peligroso a pesar de ponerse por delante en el minuto 4 y en la primera parte se veía más juego en las botas de los riojabajeños que de los de la capital. Quizás salió el equipo con menos  intensidad de la habitual pero cuando puso la quinta marcha todo empezó a rodar. Márquez se hizo una primera parte sensacional mirando hacia adelante cada vez que tenía el balón en sus pies y aunque Parla, que salió en la banda izquierda, no lo hizo del todo mal, en seguida volvió a su posición natural. Los centrales de nuevo de sobresaliente y el centro del campo con Kamal… mejor que en partidos anteriores. Cristian en todas, como siempre el capi, que parece que tiene un imán en la bota.

En el minuto 32 llegó el gol de Chaco cuando más lo necesitaba el equipo, cuando mejor lo estaba haciendo. Lo celebró con rabia. Un delantero centro vive por y para el gol y llevaba dos jornadas sin marcar. Y se reivindicó no sólo como currante en el área sino también como goleador.

Pero….

Llegó el descanso, llegó la charla de los entrenadores y todo cambio. La segunda parte fue un tremendo tostón. Partido de los de derbi en el peor sentido de la palabra, trabado, sin juego, con ocasiones escasísimas. Aburrido no, porque derbi y aburrido son palabras que nunca pueden ir unidas, como el agua y el aceite, pero se notó a la legua que ninguno quería perder. El silencio del aficionado calagurritano viene de que el Calahorra sí podía haber ganado.

El CDC no hizo más que un solo cambio: el de Adrien por Kamal. Se había acordado que jugaría 60 minutos (sale de una lesión) pero jugó 80. Parecía todo tan dentro del guión que Sola no quiso cambiar ni un ápice lo que estaba pasando. ¿Oportunidad perdida? Quizás si, es posible que a esta UDL no la veamos en peor estado en toda la temporada.

Así que ni unos ni otros contentos. Unos porque no, y los otros porque tampoco. Una fiesta del fútbol riojano… con poco fútbol.

 

PD. Es totalmente innecesario tener a las aficiones tan separadas que no se pueda pasar al baño por el lugar más corto. Y si va a ser así, al menos, debería haber estado las dos zonas de baños abiertas.

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