• Viernes, 05 Junio 2020

El compromiso hecho persona

“El día que me voy vas a estar de vacaciones”, me decía hace unos días. “El texto de tu despedida está ya escrito Sergio; las vacaciones en estos casos son lo de menos”.

Hoy se ha hecho efectiva la salida de Sergio Parla del CD. Calahorra. Los rumores sobrevolaban desde hace días La Planilla. El pasado 1 de enero fallecía inesperadamente el padre del jugador madrileño, una de las piezas claves de su vida, y el jugador decidía volver a casa, estar con los suyos ahora que lo necesitan. Y es que Sergio Parla es así. Está siempre donde se le necesita. En la defensa, en el centro del campo… si ha jugado hasta de extremo…

Llegó en invierno y sufrió mucho los hielos calagurritanos. Lo hizo en tercera, en un momento duro para el jugador. El Calahorra volvió a hacerlo sentirse jugador de fútbol. Fue pieza clave en el ascenso del equipo. Se convirtió en poco tiempo en uno más en el vestuario y en uno más en la ciudad. Vivía en el Casco Antiguo, hizo amigos fuera del fútbol, vivió las tradiciones calagurritanas como uno más, incluso llegó a ganar un campeonato de mus. Era imposible ganarle.

Disfrutó como un niño pequeño los festejos del ascenso. Instagram, Twitter, Facebook, todo lo colgaba, todo lo subía a las redes. Si hubo un día en el que los calagurritanos decidieron que Parla era uno más de la ciudad fue hace un año más o menos, en aquel partido de Copa en Sant Andreu. Codazo, nariz rota, vendaje y a seguir jugando el partido… Su cara fue la imagen de esa eliminatoria. Él no le daba importancia porque si algo es Sergio Parla es un currante del fútbol.  Lo demostraría días más tarde en las navidades pasadas regalándole su camiseta de entrenamiento a una de las niñas que cada día ve los partidos desde la banda. “Yo cuando tenía esa edad le pedía los guantes al portero del Novelda, hacer felices a los críos entra dentro de nuestro sueldo”, le he oído decir más de una vez.

No es difícil hacerse amigo de Sergio Parla porque Sergio siempre pone la honestidad por encima de todo. “Me gustaría jugar toda la vida en este club”, decía hace unos meses. Pero, de momento, se va. Somos conscientes de que lo ha intentado pero ha sido imposible. Deja las puertas abiertas. “Ojalá un día pueda volver a vestir la camiseta rojilla”. Ojalá Sergio, ojalá.

 

Todavía no hay comentarios. Se el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *