• Sábado, 15 Agosto 2020

Homenaje en la residencia Santa Justa con la presencia del obispo

El obispo de la Diócesis de Calahorra y la Calzada-Logroño, D. Carlos Escribano, ha presidido esta mañana en la Residencia Santa Justa un acto de homenaje a las personas que han fallecido durante la pandemia, tanto de COVID-19 (con o sin diagnóstico), como por otras patologías.

Un gesto de cariño y respeto que ha querido tener la residencia para quienes han compartido con ellos sus vidas durante muchos años, y que han visto su punto y final durante los cinco meses más duros de la historia reciente de la humanidad. Un tiempo que también ha servido para demostrar el porqué de la existencia de una forma de CUIDAR como la que tiene por seña de identidad la Residencia Santa Justa.

El acto ha consistido en una eucaristía íntima para los residentes, familiares y profesionales, al aire libre, donde se ha respetado la distancia de seguridad y donde se ha dado lectura a todos los nombres y apellidos de quienes han fallecido desde el pasado 1 de marzo. También se ha guardado un minuto de silencio en memoria de quienes ya no están.

“Hemos querido honrar la memoria de los residentes que nos han dejado, a través de un acto sencillo, con la más alta consideración y agradecimiento, por habernos permitido formar parte de sus vidas. Hoy nuestro deseo ha sido rendir el más cariñoso homenaje a todos los nuestros, a todas esas mujeres y hombres, que han compartido este hogar y que ya no están. Ellos forman parte de nosotros. Y nunca les vamos a olvidar. Hemos querido reservar un rincón de nuestro maravilloso jardín en su memoria, plantando un ciprés, donde siempre estarán presentes un lugar donde acudir a recordar cada momento vivido con ellos”, ha señalado Susana Ruiz, directora de la Residencia Santa Justa.

“Siempre estaréis en nuestro recuerdo y nunca seréis invisibles”, así se ha despedido el comunicado que precede al minuto de silencio y oración. Un sentimiento de recuerdo, cariño y reivindicación para seguir pidiendo atención y ayuda para las Residencias de Mayores, el sector de la población más golpeado durante la pandemia y, ahora, también el de mayor riesgo con los posibles nuevos brotes.