• Sábado, 15 Agosto 2020

La Sopa Boba… bien caliente

Esta mañana se celebraba el tercer concierto de fin de semana. Quizás el más esperado por muchos. Totó Munilla y su ‘Sopa Boba’ cruzaban el Ebro para deleitar a los presentes con canciones de ‘El gusto es mío’, canciones propias y algunas versiones de Sabina y otros de los cantautores más consagrados. Un concierto en el que se demostró que ni la pandemia, ni el confinamiento ni nada puede con la voz del navarro que hizo sucumbir a todos los que habían ocupado una mesa en algunas de las terrazas de los establecimientos de la zona.

Ese era uno de los objetivos del programa de vermús que tendrá lugar todo el mes de julio: reactivar la economía de los establecimientos cercanos al concierto y ahí acertó el consistorio, las terrazas estaban casi llenas. Pero la música no puede ser un mero acompañamiento a un vermú, al menos si traes a un artista en directo y ahí fue donde erró el consistorio calagurritano. Con el fin de buscar una ubicación que permitiese que desde todas las terrazas pudiese escucharse la música, la realidad fue que no se pudo disfrutar del concierto al 100% desde ninguna de ellas. Los artistas tocaron hacia la fuente de la plaza Peña Philips, con un sol de justicia cayendo sobre ellos (sí había un pequeña carpa pero la temperatura era achicharrante) y además a los de la avenida del Pilar les tocaba de lateral el escenario y a los de la plaza Peña Philips y la travesía Paletillas… demasiado lejos. El grupo debió tener la sensación de cantar para una fuente y los que tímidamente se acercaban al escenario para grabar un video de vez en cuando.

Aún así la gente reacomodó sus mesas y sus sillas a la poca sombra que había en la plaza para al menos estar frente a los artistas y que éstos notasen, de una forma un otra, el calor del público. Porque a pesar de la distancia Totó, sus chicos y también sus chicas (casualidades de la vida tanto Elsa Martínez como Lucía Salcedo estaban viendo el concierto y subieron al escenario en una de las canciones) se metieron al público en el bolsillo. Un maravilloso concierto, una pena la ubicación.