• Jueves, 09 Julio 2020

Murchi y el Dakar; sin atajos

El calagurritano Manuel García, más conocido como ‘Murchi’, lleva los rallies extremos en la sangre desde que hace dos décadas participase en su primera Baja Aragón. En estos veinte años ha participado en carreras en medio mundo: Marruecos, Mauritania, Senegal, Libia, Túnez, Argentina, Chile… pero si hay una a la que le tiene especial cariño esa es el Dakar. Hablamos con él vía WhatsApp. Acaba de terminar la cuarta jornada y está disfrutando de la nueva experiencia de lo lindo.

«Es la mejor carrera del mundo, se corra donde se corra, da igual en África que en América», nos cuenta desde el desierto, donde estos días participa como director de su propio equipo: el Club Aventura Touareg.

Su primera experiencia con esta carrera extrema fue en 2006 con el Lisboa-Dakar. Después volvería a correrlo en 2010 en Sudamérica y una tercera vez en 2015, haciéndolo en la categoría ‘malles moto’ (sin asistencia).

En 2016, Murchi dejó de competir en el Dakar, pero no de participar en él. Se pasó al otro lado y en el Dakar que se disputó entre Bolivia y Argentina lo hizo ayudando a pilotos desde un coche de asistencia. Este año va con su propio equipo. «Íbamos a traer tres pilotos pero uno de ellos se lesionó en el último momento y estamos con Joan Pedrero y David Chávez, un piloto peruano».

Ambos lo hacen con la moto que ha fabricado el propio equipo, que además está llevando a cabo una labor divulgativa. «Queremos que la gente conozca como es el Dakar que no se ve en los medios de comunicación habituales y lo estamos haciendo a través de redes sociales. Hemos tenido más de 150.000 visitas en lo que llevamos de carrera”, cuenta emocionado con un trabajo de un equipo humilde, pero conocedor de los entresijos de esta carrera.

El club, que tiene su sede en Calahorra, cuenta con unos 460 socios de toda España. “Nosotros conseguimos que gente común que tiene el gusanillo de participar en este tipo de pruebas haga cosas excepcionales”, nos explica. Calcula que en dos años, con algo de formación, un aficionado a las motos puede correr un Dakar poniéndose en sus manos.

Son especialistas en motos, pero sobretodo en navegación. De estos conocimientos están sacando rendimiento en esta nueva edición del Dakar. “Es la carrera más extrema del mundo, nunca sabes qué te va a pasar ni con qué te vas a encontrar, es lo mejor del Dakar». Aún así, reconoce que también «es la carrera más segura del mundo”.

Aunque desde fuera parezca que a los pilotos los dejan ahí ‘tirados’ en el desierto, la realidad no es esa: «Puede que tú mismo no sepas dónde estas, pero la organización sabe a la perfección dónde está cada piloto. Si un piloto, por ejemplo, cae y pierde el conocimiento, hay un dispositivo que avisa a la organización que está en París y de allí directamente se manda la localización a los servicios de emergencia».

Entonces, ¿para qué sirve realmente la navegación de la que tanto se habla? «Pues porque ellos te marcan con coordenadas los peligros con los que te puedes encontrar y es necesaria la navegación para irlos esquivando y así no encontrarte con problemas mayores».

Murchi asegura que también la psicología del piloto es clave en esta carrera. «Son tantas las decisiones que debes tomar en un solo día y tantos los problemas que tienes que resolver que o eres fuerte de cabeza o es imposile terminarla”, reconoce.

Pero si algo tiene bueno el Dakar, según el piloto calagurritano, es que iguala a todos los pilotos: «Es lo mejor de esta prueba, da igual que seas Fernando Alonso que un amateur. Al final, sientes lo mismo. Las sensaciones son las mismas y los problemas son los mismos».

«Lo importante no es acabar o no hacerlo, es vivir la experiencia, el compañerismo entre los pilotos, la superación… yo quería cumplir el sueño que tenia desde crío de correr un Dakar y para ello me preparé, dejé de fumar, comencé a hacer deporte…», añade.

“El Dakar es como la vida. No se pueden coger atajos, todo lo que se consigue es a base de esfuerzo, de entrega, de trabajar con fuerza… te lo tienes que ganar”, finaliza, recordando sus experiencias anteriores. Ahí en su otra casa se encuentra Murchi estos días, en el Dakar, donde no valen los atajos.

Todavía no hay comentarios. Se el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *