• Jueves, 22 Agosto 2019

Seguro que nos seguimos viendo

Hay personas que te ganan el corazón sin decir ni una sola palabra, solo con las miradas, solo con los gestos, solo con los hechos. Hay jugadores de fútbol que parecen no estar en el campo, pero cuando de verdad no están, se nota tanto que el equipo en ocasiones no es el mismo. Hay personas que sin bailes, sin estridencias, sin hacerse notar son el alma de los vestuarios.

Las temporadas concluyen y unos van, otros vienen, la afición sigue siempre fiel y algunas despedidas cuestan. El más navarro de los navarros se tuvo que ir el Día de La Rioja. Nos levantábamos hoy con que Raúl Almagro no seguirá en las filas del Calahorra. Ayer os contábamos que desde la dirección deportiva se le había ofrecido seguir ligado a la disciplina del club pero en el equipo de Tercera, y como se podía esperar el jugador ha dicho que no. Seguramente Rulo tendrá equipos de Segunda B que necesiten de sus características, esperamos no tenerlas que echar de menos en la próxima temporada.

Hace días que nos llegó un WhatsApp de un jugador, de dos, de tres. Ellos normalmente no hablan, pero con Rulo es distinto. “No está bien, María, no está bien”, decían. En fútbol es difícil valorar que es lo que está bien o no, al final son los resultados los que dan la razón o no a la dirección técnica. Pero Rulo era de los nuestros y se le echará mucho de menos. En los entrenamientos, en el campo, en el vestuario y en las entrevistas. Porque Rulo no era de los que más hablaba, ni de los que más te contaba, pero te daba cuatro titulares con cinco frases. Hombre de fútbol, hombre leal, ni una mala palabra nunca, ni un mal gesto, siempre pensando en el equipo, siempre en su sitio… Seguro que nos seguimos viendo y leyendo. Al fin y al cabo esto es lo mejor y lo peor del fútbol. Las personas por un lado y las despedidas por otro.

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