• Sábado, 26 Septiembre 2020

Sólo casi el 4% de los riojanos es inmune al coronavirus

Los pasados 23 y 30 de mayo se convocó de nuevo, tanto en el Hospital San Pedro como en los Centros de Salud de La Rioja, a los riojanos que participan en el Estudio Nacional Epidemiológico de la infección por SARS-CoV2 en España (ENE-COVID) para realizarles las segundas pruebas de detección del COVID-19.

De esta forma, 1.900 personas integrantes de 582 hogares riojanos elegidos al azar, de un total de 727 hogares seleccionados, se sometieron de nuevo a un test de anticuerpos. El resultado principal de esta segunda convocatoria en La Rioja es que se ha incrementado un poco el porcentaje de casos con IgG positiva, que ha pasado de 3,4 por ciento de la primera oleada al 3,9 de la segunda.

Con ese porcentaje, se extraen como principales conclusiones que la inmunidad de grupo sigue estando muy lejos. Más de un 96 por ciento de los riojanos siguen siendo susceptibles a la enfermedad, por lo que hay que seguir manteniendo las medidas de precaución (distancia interpersonal, lavado de manos, limpieza y desinfección de superficies, mascarillas cuando no se puede asegurar la distancia interpersonal de 2 metros).

En La Rioja un 0,8 por ciento de personas que en la primera ronda eran negativos, son positivos en la segunda. Esto indica que la circulación del virus ha sido pequeña en el periodo que va entre las dos oleadas (finales de abril hasta primeros de junio)

El análisis de los datos nacionales constata que hasta un 33 por ciento de los casos con IgG positiva dijeron no haber tenido síntomas. Esto refuerza el hecho de que, para evitar infecciones provenientes de personas sin síntomas, hay que seguir con las medidas de prevención.

El análisis de los datos nacionales muestra que las personas de 65 y más años tienen porcentajes de IgG positiva similares a grupos más jóvenes, por lo que la respuesta inmunitaria no parece peor en las personas mayores. Por tanto, es de esperar que cuando exista una vacuna, la respuesta inmunitaria en personas mayores será similar a la de otros grupos de edad

Oleadas y fechas

El análisis del Estudio se realiza en tres oleadas o rondas que se llevan a cabo en la semana 0-3-6 en cada participante.

En la semana 0, el día 2 de mayo para el primer grupo de participantes, y el día 9 de mayo, para el segundo, se les convocó para someterles a los primeros test. La segunda ronda se llevó a cabo el día 23 de mayo para el primer grupo de participantes y el 30 de mayo, para el segundo. Y queda una última convocatoria, prevista llevar a cabo los días 13 y 20 de junio.

En cada oleada se mide exactamente lo mismo: los anticuerpos. La intención del estudio es ver la evolución dinámica de la epidemia: la población con anticuerpos generados y cómo evoluciona, es decir, aumenta la exposición (por ejemplo, al relajarse las medidas de aislamiento), o si permanecen los anticuerpos en personas que ya los habían desarrollado…

Con ello, lo que se pretende es orientar las medidas de Salud Publica de cara a nuevas restricciones, acciones ante brotes, etc. Y sobre todo conocer cómo se comporta realmente el virus en la población y cómo respondemos ante él.

El papel de Atención Primaria es especialmente relevante en este estudio ya que lidera el proyecto en las comunidades autónomas, adecuando la logística de la forma que considera más idónea, garantizando que se cumplen los requisitos metodológicos.

Estudio nacional

En el estudio, auspiciado por el Ministerio con la colaboración de las comunidades autónomas y el Instituto Nacional de Estadística (INE), se han seleccionado más de 36.000 hogares españoles para que la muestra tenga participantes de todos los grupos de edad y localizaciones geográficas. De esta forma, se invitará a participar a un mínimo de 60.000 personas.

El diseño del ENE-COVID, cuya coordinación científica se lleva a cabo en el Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII, contempla el estudio de todas las personas que conviven en un mismo domicilio, ya que esto facilita la representatividad de la muestra, y además, puede permitir diferenciar entre las nuevas infecciones que se producen por trasmisión comunitaria y las que se puedan estar produciendo dentro de los hogares. Este diseño está inspirado en las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para estudios de seroprevalencia frente al SARS-CoV-2.