• Viernes, 01 Julio 2022

Una victoria como una catedral

Uno no puede pasar por Burgos sin hacer una visita a la catedral y descubrir algo en lo que no se había fijado en su anterior visita. Obra cumbre del gótico no hay que olvidar que la deslumbrante  seo, protagonista ayer de todos los selfies calagurritanos, comparte características y elementos de otros estilos como su retablo renacentista o su trascoro barroco.

Clara imagen de lo que fue el CD.Calahorra que supo combinar a la perfección diferentes estilos, diferentes elementos para conseguir una importante victoria contra uno de los equipos más potentes del grupo, con uno de los cocos con más presupuesto de toda la Segunda B. Vidrieras góticas  por donde entra la luz al templo, que dan color, que consiguen aparentar un mundo de magia con Jorge, José Ramón, Yasín o Chaco haciendo cositas, poniendo balones imposibles en la primera parte e intentandolo en la segunda a base de contragolpes que podían haber dado más paz a la afición rojilla. Pero una catedral siempre es lugar de coincidencia entre santos y pecadores, y para llegar al cielo, a veces hay que pasar por el purgatorio que fue la segunda parte del partido.

A los ‘góticos’ del equipo se le unieron los renacentistas, como el retablo catedralicio. Los que dan siempre la cara, los de las maneras clásicas, los Parlas, los kamales, los Cristian, los Echaide, los Goñis. Los que ven el fútbol fácil, los que lo hacen más sencillo de lo que parece. Los que siempre están, los que siempre deben estar.

Por último en esta maravillosa catedral encontramos el trascoro, de estilo barroco. Los de la parte de atrás, los que no dejan pasar nada, los de la grandilocuencia este año, los que te dejan con la boca abierta, los de la espiritualidad, las sensaciones, las pasiones internas, los Marquez, los Rojas, los Albertos, ayudados en tantas ocasiones por el de siempre, por Zabal, que falló una sí, pero que salvó alguna más.

Un equipo de principio a fin, impetuoso cuando pudo, con una primera parte en la que lo intentó y lo consiguió y sufridor hasta la extenuación en la segunda, donde supo trabajar sin balón y parar la avalancha burgalesa que venía a ráfagas, muy peligrosa en unas ocasiones y con más corazón que razón en otras.

Cero a uno. Tres puntos más para una temporada que empieza bien por puntos, por resultados y por sensaciones. Cuartos; puestos de Play Off pero eso es lo de menos. Sólo queda pensar en el próximo partido, en el próximo fin de semana y en los próximos tres puntos. Lo demás ya es pasado como la historia de la catedral que se borrará de Instagram en 24 horas.